
China negó este viernes las acusaciones de Estados Unidos sobre presuntas retenciones de buques panameños en sus puertos y respondió señalando que Washington busca “tomar el control” del Canal de Panamá, en un nuevo episodio de fricción entre ambas potencias.
La portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, declaró que las denuncias estadounidenses “confunden el bien y el mal” y forman parte de una estrategia orientada a dominar infraestructuras estratégicas.
Según la vocera, es Estados Unidos quien debe responder por “socavar la neutralidad del canal y la estabilidad de las cadenas de suministro” mediante “acciones unilaterales de intimidación y coerción”. “Los hechos son claros”, subrayó.
Las declaraciones surgen luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, criticara el incremento de inspecciones y demoras a barcos con bandera panameña en puertos chinos, al tiempo que reiteró el respaldo estadounidense a la soberanía de Panamá.
El Gobierno panameño reconoció un aumento en los retrasos desde la cancelación, en enero, de la concesión a Panama Ports Company, filial del grupo CK Hutchison, que operaba dos terminales cercanas al canal en medio de presiones de Washington.
Las tensiones en torno al registro marítimo panameño, uno de los más grandes del mundo, y al control de infraestructuras asociadas al Canal reflejan la creciente competencia entre China y Estados Unidos por la influencia en rutas clave del comercio global.