Las autoridades meteorológicas de China mantienen vigente este viernes la alerta naranja, considerada el tercer nivel más alto del sistema nacional de respuesta a emergencias, debido al posible impacto del tifón Bavi, un fenómeno que ya ha generado daños y alteraciones en Taiwán y Japón.
De acuerdo con el Centro Meteorológico de China, el ciclón se ubicaba a unos 830 kilómetros al sureste de Keelung, Taiwán, con vientos máximos sostenidos de hasta 45 metros por segundo alrededor de su centro.
Los especialistas prevén que Bavi continúe su trayectoria hacia el noroeste a una velocidad estimada de entre 15 y 20 kilómetros por hora, con un posible ingreso a tierra entre Fuqing, en la provincia de Fujian, y Wenling, en Zhejiang, durante la noche del sábado, con categoría de tifón fuerte.
Taiwán ha implementado una serie de medidas para mitigar los efectos del ciclón que se aproxima a sus costas. Las autoridades han emitido alertas a la población y han recomendado a los ciudadanos que se preparen adecuadamente. Se han establecido refugios temporales y se ha instado a las personas a almacenar suministros esenciales. Además, se ha reforzado la infraestructura crítica para minimizar los daños potenciales.
El gobierno ha coordinado con las agencias de emergencia para asegurar una respuesta rápida y efectiva. Las escuelas y oficinas gubernamentales permanecerán cerradas hasta nuevo aviso. Se ha pedido a los residentes que eviten salir de sus hogares a menos que sea absolutamente necesario. Las fuerzas de seguridad están en alerta máxima para asistir en caso de evacuaciones o emergencias.
La comunidad internacional ha expresado su apoyo a Taiwán durante esta situación. Varios países han ofrecido asistencia humanitaria y recursos para ayudar en los esfuerzos de recuperación. Se espera que el ciclón toque tierra en las próximas horas, y las autoridades continúan monitoreando de cerca su trayectoria y evolución.
En Taiwán, varias actividades fueron suspendidas ante el avance del sistema. Escuelas, oficinas gubernamentales y mercados financieros permanecieron cerrados en la zona norte de la isla como parte de las medidas de prevención.
Las autoridades alertaron que las precipitaciones podrían superar los 900 milímetros en áreas montañosas, lo que incrementa la posibilidad de inundaciones y deslizamientos de tierra.
Unas 12 ciudades y regiones, incluyendo Taipéi, Nuevo Taipéi, Keelung y Matsu, paralizaron sus labores administrativas y educativas. Además, cerca de mil personas del condado de Hualien fueron trasladadas de manera preventiva a zonas seguras.
La Agencia Meteorológica Central de Taiwán emitió avisos para sectores del norte y este del territorio, mientras decenas de vuelos fueron cancelados y la Bolsa de Taiwán suspendió sus operaciones.
Japón ha experimentado recientemente una serie de interrupciones eléctricas que han afectado a miles de hogares y negocios. Las autoridades están trabajando para identificar las causas de estos cortes y restablecer el servicio lo más pronto posible. La situación ha generado preocupación entre los residentes, especialmente en las áreas más afectadas.
Las interrupciones han sido atribuidas a una combinación de factores, incluyendo el mal tiempo y problemas técnicos en las infraestructuras eléctricas. Las empresas de servicios públicos están colaborando estrechamente con el gobierno para solucionar estos problemas y garantizar que no se repitan en el futuro.
En respuesta a la situación, el gobierno ha instado a los ciudadanos a reducir el consumo de energía durante las horas pico. Además, se están llevando a cabo investigaciones para mejorar la resiliencia de la red eléctrica y prevenir futuras interrupciones.
En Japón, las autoridades reportaron cortes de electricidad en algunos puntos de Okinawa, donde alrededor de 50 viviendas quedaron sin servicio debido a los fuertes vientos provocados por el tifón.
El viceportavoz del Gobierno japonés, Masanao Ozaki, informó que hasta el momento no se han confirmado fallecidos ni daños importantes en estructuras, aunque pidió a la población mantenerse atenta a la evolución del fenómeno.
Las autoridades japonesas mantienen la vigilancia ante posibles inundaciones, deslizamientos, fuerte oleaje y ráfagas intensas mientras continúan los preparativos.
China activa protocolos ante posible impacto
En las provincias de Fujian y Zhejiang, las autoridades chinas reforzaron los planes de emergencia ante la llegada del tifón, con medidas enfocadas en reducir riesgos y garantizar una respuesta rápida ante posibles afectaciones.
Los organismos de protección civil mantienen el monitoreo del sistema, que podría perder intensidad de forma gradual después de tocar tierra.
Bavi forma parte de la temporada de tifones del Pacífico occidental, una región donde estos fenómenos son frecuentes durante los meses de verano y otoño debido a las altas temperaturas oceánicas que favorecen su formación.
El sistema fue identificado como un tifón de gran intensidad y representa el noveno ciclón tropical de la temporada, con ráfagas que superan los 200 kilómetros por hora.