Luego de que se anunciara la extensión del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, el presidente estadounidense Donald Trump, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, señaló que la región de Oriente Medio atraviesa un momento determinante.
“El escenario actual marca una fase crucial entre el conflicto y la paz”, expresó el funcionario, quien además subrayó que lo más urgente es impedir un nuevo estallido de violencia.
China reiteró su respaldo a que las partes involucradas continúen resolviendo sus diferencias mediante el diálogo político y diplomático, con el objetivo de alcanzar un cese de hostilidades estable y duradero que garantice la paz en Oriente Medio y el golfo Pérsico.
En ese contexto, Guo recordó los cuatro principios promovidos por el presidente chino Xi Jinping: convivencia pacífica, respeto a la soberanía, apego al derecho internacional y un equilibrio entre desarrollo y seguridad.
Asimismo, indicó que China está dispuesta a colaborar con la comunidad internacional para desempeñar un papel constructivo en la búsqueda de una solución.
Horas antes de que venciera la tregua acordada el pasado 7 de abril, Trump anunció su extensión hasta que Irán presente una propuesta y concluyan las negociaciones, sin importar el resultado. No obstante, el mandatario también advirtió que podría retomar los bombardeos si no se logra un acuerdo.
Por su parte, medios iraníes informaron que Teherán decidió no enviar su delegación a Islamabad y que, por ahora, no vislumbra condiciones para reanudar el diálogo. Según fuentes citadas, Irán aceptó inicialmente el alto el fuego bajo ciertos compromisos que luego acusó a Washington de incumplir.
En tanto, Rusia llamó a evitar una escalada del conflicto en la región, alertando sobre posibles consecuencias económicas negativas tanto a nivel regional como global.