
China enfrenta una serie de desastres naturales que han dejado al menos 38 muertos en varias regiones, incluyendo tormentas y tornados en Hubei, lluvias intensas por el tifón Maysak en Guangxi y un deslizamiento de tierra en Gansu, mientras las autoridades monitorean la posible llegada del supertifón Bavi a finales de semana.
El deslizamiento de tierra en Gansu ocurrió el martes alrededor de las 06:56 hora local en la aldea de Renzang, bajo la administración de la ciudad de Longnan. El desprendimiento sepultó inicialmente a 33 personas; 21 murieron, siete resultaron con heridas leves y cinco sobrevivieron ilesas, informó la agencia estatal Xinhua. Según medios locales, el grupo se dirigía a limpiar árboles secos, sin lluvias previas registradas antes del incidente.
Las lluvias torrenciales provocaron inundaciones, rotura de embalses y obligaron a evacuar a 130.000 personas, afectando a 375.000 residentes. El embalse Liulan, en Hengzhou, sufrió dos brechas de aproximadamente 50 metros, liberando un gran volumen de agua hacia zonas aledañas. Se registraron acumulados de hasta 553,8 milímetros, crecidas de ríos, anegamientos urbanos y cortes de electricidad.
Las autoridades reportan que 341 embalses superan niveles de inundación y que 56 estaciones de medición en 41 ríos exceden los umbrales de alerta. Más de 8.000 personas, 1.700 vehículos y 5.700 embarcaciones están desplegados en labores de rescate, retiro de escombros y asistencia a damnificados.
En Hubei, las tormentas eléctricas, fuertes lluvias, vendavales y tornados que afectaron el lunes a ciudades como Huangshi, Huanggang, Ezhou y Xianning dejaron 11 muertos, un desaparecido, 331 heridos y 14.600 damnificados. Vientos de nivel 13 se registraron en dos municipios, y 53 localidades sufrieron vientos asociados a tormentas.
Mientras tanto, el supertifón Bavi, que tocó tierra hace dos días en las Islas Marianas del Norte, se prevé que impacte Taiwán entre el 10 y 11 de julio y genere viento y oleaje en Fujian, China. Las autoridades locales han suspendido ocho rutas de pasajeros y transbordadores, paralizado 110 proyectos marítimos en construcción y ordenado la retirada de 275 embarcaciones a zonas seguras. El Centro Nacional de Previsión Oceánica emitió alerta azul por oleaje, con olas previstas entre 3 y 5 metros.
China sigue enfrentando desde mediados de mayo una sucesión de fenómenos meteorológicos extremos que afectan diferentes regiones, poniendo a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y la infraestructura de la nación.