Tres buques petroleros contratados por Chevron están rumbo a Estados Unidos con crudo extraído en Venezuela, según datos de seguimiento marítimo analizados por la AFP. Estos envíos forman parte del acuerdo que permite a la compañía operar en el país sudamericano pese a las sanciones de Washington.
Además de los tres buques en ruta, dos permanecen fondeados en la refinería de Bajo Grande, al occidente de Venezuela. Otros seis petroleros, aparentemente vacíos, se dirigen al país para nuevas cargas, según Bloomberg.
Chevron es la única empresa estadounidense autorizada a operar en Venezuela. Los envíos se mantienen al margen de las sanciones impuestas por EE.UU. al sector petrolero venezolano. “Caracas entregaría entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo bajo sanciones a Estados Unidos”, afirmó el expresidente Donald Trump el martes.
Expertos de Kpler, plataforma de análisis energético, advierten que el bloqueo a buques sancionados ha generado un exceso de petróleo almacenado en tierra y en el mar. Los tanques en tierra ya superan los 22 millones de barriles, cerca del 50% de la capacidad total del país.
Los depósitos flotantes también están en aumento: más de 16 millones de barriles permanecen almacenados en barcos sin poder descargar. Sin embargo, estas restricciones no aplican a los buques de Chevron.
Entre los barcos en movimiento, el "Ionic Anassa" partió de Bajo Grande el 4 de enero y navega hacia Pascagoula, Misisipi. Por su parte, el "Nave Photon" y el "Mediterranean Voyager", que cargaron en el terminal de José, planean llegar al puerto de Freeport, Texas.
Chevron no respondió a consultas sobre sus operaciones.