Charlie Kirk, activista ultraconservador y estrecho aliado del presidente Donald Trump, fue asesinado este miércoles durante un acto público en una universidad a las afueras de Salt Lake City, Utah. Tenía 31 años y era considerado una de las voces más influyentes en el movimiento juvenil conservador estadounidense.
Kirk inició su trayectoria política en 2010, cuando con 17 años colaboró en la campaña al Senado del republicano Mark Kirk, en Illinois. Poco después publicó en Breitbart News un artículo en el que denunciaba un supuesto sesgo progresista en los libros de texto escolares, lo que lo proyectó hacia medios como Fox News, donde se consolidó como una de las figuras juveniles más visibles del movimiento Make America Great Again (MAGA).
En 2012 fundó Turning Point USA (TPUSA), organización sin fines de lucro dedicada a promover los valores conservadores entre estudiantes universitarios.
Además de su rol organizativo, Kirk era conductor de The Charlie Kirk Show, un podcast seguido por millones de personas y ampliamente replicado en sus redes sociales, donde acumulaba más de 5,4 millones de seguidores. Su labor en la movilización de la llamada “generación Z conservadora” fue reconocida por Trump, quien le otorgó un lugar privilegiado en su entorno político.
Hijo de una consejera de salud mental y de un arquitecto, Kirk dejó una marca profunda en el conservadurismo estadounidense, donde se le recuerda como un hábil orador, estratega de base y figura clave en la consolidación del movimiento juvenil MAGA.