
El empresario y secretario general del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Francisco Ciprián Pacheco, conocido como Chanchy Pacheco, negó de forma categórica haber protagonizado algún altercado físico con el comunicador Salvador Holguín en España, como este último ha afirmado en distintos medios de comunicación.
Durante una llamada telefónica al programa El Sol de la Mañana, Pacheco explicó con detalle su versión de los hechos, ocurridos en una discoteca en Madrid. Según relató, el único contacto que tuvo con Holguín fue al momento de coincidir en el lugar, cuando este intentó saludarlo con un abrazo, gesto que rechazó de inmediato.
“Le quité los brazos y le dije que no me saludara, que era una persona sin escrúpulos por todo lo que había publicado de mí”, afirmó Chanchy.
Pacheco aseguró que posteriormente, al entrar al baño del establecimiento, presenció una discusión entre Holguín y otro hombre, aparentemente de acento español, la cual subió de tono. Dijo que salió del lugar en menos de un minuto y regresó a su mesa, sin volver a interactuar con el comunicador.
Detalles importantes:
Aseguró que minutos después, Holguín pasó acompañado de personal del local y lo señaló, alegando que él lo estaba grabando, versión que rechazó de manera tajante.
El dirigente del PRM sostuvo que permaneció en el establecimiento más de una hora después de ese incidente, pagó su cuenta alrededor de las 3:30 de la madrugada y se retiró sin ningún contratiempo. “Si hubo un atentado a las 2:30 de la mañana, como él dice, ¿cómo es posible que se sentara casi dos horas más en el mismo lugar, a pocas mesas de distancia?”, cuestionó.

Asimismo, puso en duda la veracidad de las supuestas lesiones denunciadas por Holguín, al señalar que este no acudió de inmediato ni a la policía ni a un centro de salud. De acuerdo con los documentos presentados, explicó que la visita al hospital en Madrid se produjo tres días después del supuesto hecho y que el diagnóstico fue únicamente “cefalea” (dolor de cabeza), con alta médica el mismo día, tras unos 20 minutos de evaluación.
Pacheco también rechazó de forma enérgica las acusaciones que lo vinculan con narcotráfico, sicariato o violencia, calificándolas como graves y difamatorias. Aseguró que no posee armas de fuego y que su trayectoria pública y empresarial en Dajabón es ampliamente conocida. Indicó que está evaluando acciones legales, al tiempo que sus abogados revisan las múltiples apariciones mediáticas de Holguín sobre el caso.
En el plano político, atribuyó el origen del conflicto a que en dos ocasiones se negó a respaldar las aspiraciones senatoriales de Holguín en la provincia de Dajabón. Explicó que su negativa respondió a compromisos políticos y familiares previos, y que desde entonces se habría iniciado una campaña en su contra, incluso a través de páginas locales que, según dijo, estarían vinculadas al comunicador.
Finalmente, Pacheco reiteró que nunca agredió ni mandó a agredir a Holguín, que actuó solo durante toda su estancia en el lugar y que su intervención pública responde únicamente a la necesidad de defender su honra y la dignidad de su familia. “Yo no iba a hablar, pero esto ya ha cruzado límites”, concluyó.