El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de España resolvió sancionar con una multa de 1,000 euros (aproximadamente 1,170 dólares) a un magistrado que utilizó ChatGPT para elaborar el borrador de una sentencia, al considerar que incurrió en una falta grave.
La decisión fue adoptada por mayoría por el órgano de gobierno de los jueces, que basó la sanción en la normativa española, la cual, aunque no menciona explícitamente la inteligencia artificial, sí tipifica como falta grave la divulgación indebida de información o datos conocidos en el ejercicio de sus funciones.
Según trascendió en medios locales, el juez habría recurrido a la herramienta de IA para redactar la resolución judicial, siendo descubierto porque el texto incluía referencias y consultas no eliminadas del sistema ChatGPT.
El caso fue elevado al CGPJ al entenderse que la decisión estaba sustentada en análisis generados por inteligencia artificial a partir de información proporcionada por el propio magistrado.
El promotor del expediente disciplinario no cuestionó el uso de la IA en sí, sino el hecho de emplearla como sustituto parcial de su función jurisdiccional, proponiendo inicialmente una suspensión de 15 días por falta muy grave y una multa adicional.
Sin embargo, la Comisión Disciplinaria descartó la sanción más severa al considerar que el magistrado utilizó la inteligencia artificial como apoyo y no como reemplazo de su labor judicial.
El CGPJ ya había advertido previamente que la inteligencia artificial no puede sustituir la función de los jueces. En una instrucción aprobada el 28 de enero, estableció que estas herramientas no pueden dictar sentencias, valorar pruebas ni aplicar el derecho sin supervisión humana directa, real y efectiva.
Asimismo, recordó que el uso de estas tecnologías solo está permitido cuando provengan de sistemas autorizados o hayan sido validados por el propio Consejo.