César Fernández afirma Plan Anticrisis castigará a sectores populares y clase media; dice medida ya no es necesaria

Fernández advirtió que la reforma económica impactará a consumidores, incluyendo profesionales y jóvenes emprendedores en tecnología. Sostiene que el momento y las razones del Gobierno no justifican el aumento de impuestos.

El dirigente político César Fernández aseguró este miércoles que el Plan de Medidas Anticrisis y Procrecimiento presentado por el Gobierno terminará afectando a los sectores populares y a la clase media, pese a que oficialmente se ha planteado como una reforma dirigida a las grandes empresas.

Durante una entrevista en El Sol de la Mañana, Fernández reconoció que el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel agravó las presiones económicas, especialmente por el impacto en los combustibles. Sin embargo, sostuvo que la crisis económica del país no comenzó con ese conflicto, sino que ya existía por el modelo económico aplicado por el Gobierno.

“La crisis existía por el modelo económico que plantea el Gobierno”, expresó Fernández, al señalar que, a su juicio, la actual administración ha priorizado el asistencialismo por encima de la inversión en obras de infraestructura y gasto de capital.

El miembro de la dirección política de la Fuerza del Pueblo afirmó que la inversión pública ha caído de manera drástica, al comparar los niveles de gasto en infraestructura de gobiernos anteriores con el actual. Según dijo, mientras administraciones pasadas dedicaban entre 4 % y 10 % del PIB a obras, el Gobierno actual estaría en torno al 1.5 %.

Fernández también afirmó que uno de los puntos que ya venía generando presión fiscal es el sector eléctrico, al que atribuyó un deterioro durante los últimos años. Dijo que se han destinado miles de millones de dólares sin lograr mejoras proporcionales en transmisión ni en eficiencia financiera.

“No hay que castigar al pueblo”

El dirigente explicó que el Gobierno justificó la reforma bajo el argumento de que necesita alrededor de RD$40,000 millones para enfrentar la crisis. Sin embargo, sostuvo que ese monto podía manejarse sin trasladar mayores cargas a la población.

Fernández dijo que el Gobierno había presupuestado RD$13,000 millones para subsidios y que ya habría gastado unos RD$21,000 millones, incluyendo RD$19,000 millones en combustibles y RD$2,000 millones en fertilizantes. A partir de esa diferencia, argumentó que el faltante no justificaba una reforma que, según él, terminará golpeando a los consumidores.

“Hay un plan de autoridad que el Gobierno anunció de 40,000 millones; si a los 40,000 le quito los 8,000, me quedan 35,000. Entonces, no hay que castigar al pueblo”, sostuvo.

Fernández agregó que los cálculos iniciales partían de un escenario de petróleo entre 90 y 100 dólares por barril, pero afirmó que ese panorama había cambiado por la disminución del precio internacional del crudo.

Según explicó, el barril había bajado de unos 77 dólares a cerca de 71 dólares, lo que, en su opinión, reduce la presión sobre el Gobierno y debilita el argumento de aplicar medidas que afecten a la población.

“Ese escenario ya no se va a ver”, afirmó, al referirse a la posibilidad de un petróleo cercano a los 100 dólares por barril.

Advierte que las grandes empresas transferirán el costo

Fernández cuestionó que el Gobierno presente la reforma como una carga dirigida únicamente a grandes empresas con facturación superior a RD$1,000 millones anuales.

A su juicio, aunque formalmente sean esas compañías las llamadas a pagar más impuestos, el impacto real terminará trasladándose a los consumidores, especialmente a los más pobres.

El dirigente citó como ejemplo empresas grandes vinculadas a productos de consumo masivo, banca, telecomunicaciones y construcción. Señaló que si aumentan sus cargas fiscales, podrían subir precios, reducir ofertas o trasladar costos a servicios básicos utilizados por la población.

Mencionó áreas como aceite, jabón, productos de higiene, agua, telecomunicaciones, internet, tarjetas prepago, acero y cemento, sectores que, según dijo, inciden directamente en el costo de vida de los hogares.

Fernández explicó que las grandes empresas tendrán dos salidas: aumentar precios para compensar el nuevo costo tributario o mantener precios y perder competitividad.

“Ellos te dan dos opciones: o aumentan y a partir de ahí pagarán más impuestos, o dejan de ser competitivos. Y al final del día, con las dos opciones, paga el más pobre”, sostuvo.

El dirigente insistió en que, aunque el aumento se aplique sobre el impuesto sobre la renta de las grandes empresas, la estructura económica provocará que el costo termine llegando al consumidor final.

“Cualquiera de las salidas que busquen las grandes empresas, paga el más pobre”, afirmó.

Clase media e independientes también serían afectados

Fernández también advirtió que la reforma impactará a profesionales independientes, emprendedores y trabajadores de clase media que ofrecen servicios especializados.

Señaló que se gravarían áreas como consultorías, asesorías, análisis profesionales, diseño, mercadeo, publicidad digital, recursos humanos, logística, informática, ciberseguridad, inteligencia artificial, desarrollo de software y aplicaciones.

El dirigente agregó que otros servicios digitales, como regalías, licencias de software, almacenamiento de datos y licencias digitales, también podrían encarecerse.

“Ojo, tener una foto en la nube de tu celular te va a costar más caro a partir de esta reforma”, advirtió.

A su entender, esas medidas están “disfrazadas” dentro de la reforma y terminarán afectando directamente a la clase media y a los consumidores que utilizan plataformas digitales, servicios tecnológicos y herramientas de trabajo en línea.

Sostiene que no era el momento de aplicar la reforma

Fernández concluyó que el Gobierno está buscando recursos en sectores que ya enfrentan presiones económicas, pese a que, según su análisis, el momento no justificaba una carga adicional.

“Al final del día estamos buscando un dinero donde la clase media es la que va a sufrir más y en un momento que no es necesario”, afirmó.

El dirigente reiteró que la crisis fiscal y económica del país responde a decisiones internas de política pública, deterioro del sector eléctrico, baja inversión en infraestructura y aumento de compromisos del Gobierno, no únicamente al contexto internacional.