
Los países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) no lograron alcanzar una posición común luego de una reunión ministerial urgente celebrada este domingo por videoconferencia, convocada para analizar el ataque de Estados Unidos a Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, confirmaron fuentes a la agencia EFE.
El encuentro fue solicitado por el Gobierno de Brasil ante la escalada de tensiones en la región, pero desde el inicio existía escepticismo entre los participantes sobre la posibilidad de acordar una postura unificada, debido a las profundas diferencias políticas entre los gobiernos que integran el mecanismo regional.
De acuerdo con las fuentes consultadas, la reunión evidenció una vez más la fragmentación interna de la Celac frente a la crisis venezolana. Por un lado, varios gobiernos de orientación conservadora respaldaron abiertamente la operación estadounidense y celebraron la salida de Maduro del poder, alineándose con la narrativa de Washington.
En contraste, los gobiernos de izquierda manifestaron un rechazo frontal a la acción militar, al considerar que vulnera principios básicos del derecho internacional, como la soberanía y la no intervención.
Desde ese bloque, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que la operación estadounidense “cruzó una línea inaceptable” y constituye una “afrenta gravísima a la soberanía” de Venezuela. Lula también instó a las Naciones Unidas a ofrecer una respuesta “vigorosa” y reiteró la disposición de su país a promover el diálogo y la cooperación como vía de solución.
Brasil reconoció además a la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez como presidenta interina, mientras Maduro y su esposa fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico, según informó el Gobierno estadounidense.