
La Casa Blanca aseguró este jueves que la llegada de tropas europeas a Groenlandia no altera los planes del presidente Donald Trump de adquirir la isla. La portavoz Karoline Leavitt afirmó que la decisión de varios países de la OTAN de reforzar su presencia militar allí no interfiere en los objetivos de Washington.
“No creo que la presencia de tropas en Europa influya en el proceso de toma de decisiones del presidente, ni que afecte en absoluto a su objetivo de adquirir Groenlandia”, dijo Leavitt en rueda de prensa.
La declaración se produce luego de que Dinamarca país del que depende Groenlandia anunciara un aumento inmediato de su presencia militar en la isla. A esa iniciativa se sumaron Suecia, Noruega y Alemania, en un intento de calmar las preocupaciones de EE.UU. sobre la seguridad en el Ártico.
Trump ha defendido que el interés por Groenlandia responde a razones de “seguridad nacional” y al deseo de evitar que potencias como China o Rusia tomen ventaja estratégica en la región.
El miércoles, el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio recibieron a los cancilleres de Dinamarca y Groenlandia, Lars Løkke Rasmussen y Vivian Motzfeldt. Como resultado, se acordó formar un grupo de trabajo para tratar las diferencias sobre el futuro de la isla.
Leavitt precisó que el grupo servirá para seguir conversaciones “técnicas” sobre el interés de EE.UU. en la compra. “Fue una buena reunión… el presidente ha dejado muy clara su prioridad: quiere que Estados Unidos adquiera Groenlandia”, reiteró.