Carne roja o pollo: estudio cuestiona su impacto en la prediabetes

Los investigadores advierten que, aunque a corto plazo no hay diferencias metabólicas entre carne roja y pollo, se necesita más evidencia a largo plazo, destacando la importancia de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable.

El debate sobre si la carne roja es más perjudicial que el pollo vuelve al centro de la discusión científica. Un estudio reciente publicado en Current Developments in Nutrition sugiere que, en personas con prediabetes, no existen diferencias significativas en el impacto metabólico a corto plazo entre ambas opciones.

Qué analizó la investigación

El estudio evaluó a 24 adultos con prediabetes y sobrepeso, quienes consumieron:

En fases separadas, con porciones diarias de entre 170 y 198 gramos, bajo supervisión médica.

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Los investigadores midieron:

Principales hallazgos

Los resultados fueron claros:

En otras palabras, ambas proteínas pueden incluirse en una dieta equilibrada sin aumentar el riesgo metabólico en el corto plazo.

¿Significa que da igual qué carne comer?

No exactamente. Los investigadores aclaran que:

Organismos como la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Americana de Diabetes insisten en seguir investigando antes de cambiar las recomendaciones generales.

Contexto: prediabetes y riesgo real

La prediabetes es una etapa previa a la diabetes tipo 2, donde el estilo de vida —especialmente la alimentación— juega un papel clave.

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Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, ajustar la dieta puede frenar o retrasar la progresión de la enfermedad.

Diferencias nutricionales clave

Carne roja

Pollo

Recomendaciones generales

Más allá del tipo de carne, los expertos coinciden en:

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Lo que deja este estudio

Este hallazgo no elimina las recomendaciones actuales, pero sí matiza una creencia extendida: que la carne roja siempre es peor que el pollo en términos metabólicos.

La clave, como casi siempre en nutrición, está en el contexto: cantidad, calidad de la dieta y estilo de vida.

Fuente: Infobae.