El rey Carlos III de Inglaterra manifestó este sábado su asombro y tristeza por el catastrófico terremoto ocurrido la noche anterior en Birmania, que dejó al menos 1.644 fallecidos, y envió sus condolencias a quienes perdieron a sus seres queridos.
El monarca británico firmó un mensaje publicado en las redes sociales en el que, junto a su esposa, Camila, también elogia la fortaleza del país del sureste asiático, que fue colonia británica hasta 1948.
«Mi esposa y yo nos sentimos profundamente conmocionados y entristecidos al enterarnos del devastador terremoto en Myanmar (nombre oficial), con una trágica pérdida de vidas y terribles daños a viviendas, edificios y medios de subsistencia, así como la destrucción de pagodas sagradas, monasterios y otros lugares de culto», escribió.
«Sé que el pueblo de Myanmar sigue soportando muchas dificultades y tragedias en sus vidas, y desde hace mucho admiro su extraordinaria resiliencia y espíritu», afirmó.
«En estos momentos tan difíciles y desgarradores, mi esposa y yo enviamos nuestro más sentido pésame a todos aquellos que han sufrido la profunda tragedia de perder a sus seres queridos, sus hogares y sus preciados medios de vida», agregó el soberano.
La junta militar birmana elevó este sábado a 1.644 el número de fallecidos, 3.408 heridos y 139 desaparecidos a causa del terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el centro-norte de Birmania el viernes, mientras las labores de rescate continúan entre los escombros.
Carlos III, que está recibiendo tratamiento oncológico, fue visto en público el viernes por primera vez tras su ingreso el jueves en una clínica londinense debido a efectos secundarios relacionados con su tratamiento contra el cáncer.