El presunto narcotraficante Wilmer Chavarría, conocido como “Pipo” y señalado como cabecilla de la organización criminal ecuatoriana Los Lobos, fue arrestado este domingo en la ciudad de Málaga, España.
Su captura lo convierte en el último gran líder de las bandas delictivas de Ecuador que permanecía prófugo, tras detenciones previas de jefes de Los Choneros, Los Tiguerones y los Chone Killers.
Chavarría había simulado su fallecimiento en 2021, en plena pandemia de COVID-19. Aun así, en Ecuador circulaban versiones que apuntaban a que continuaba operando desde Marbella, donde habría establecido su base para dirigir a Los Lobos mientras disputaba el control criminal a Los Choneros.
Según el ministro del Interior ecuatoriano, John Reimberg, “Pipo” utilizó identidades falsas de Venezuela y Colombia, y con esta última habría ingresado a España en 2022, en medio de la guerra entre bandas que estalló primero en las cárceles y luego en las calles del país.
En el avance de la disputa con Los Choneros, Chavarría contaba con el respaldo del narcotraficante Leandro “El Patrón” Norero, asesinado en una cárcel de Latacunga en 2022. Tras la recaptura reciente de figuras clave, como José Adolfo “Fito” Macías —líder de Los Choneros extraditado a EE. UU.—, Chavarría se había convertido en el principal objetivo de las autoridades ecuatorianas.
Otras detenciones, como la de Federico “Fede” Gómez en Medellín, la de Fabricio Colón Pico en Ecuador o la de Julio Alberto “Negro Tulio” Martínez en Panamá, habían dejado a “Pipo” como el último cabecilla relevante en libertad.
La Policía española confirmó que el detenido fue trasladado a una cárcel en Málaga. Su caso recuerda al arresto en 2024 de William “Willy” Alcívar, líder de Los Tiguerones, aún en proceso de extradición. En el caso de Chavarría, las autoridades ecuatorianas preparan la solicitud formal para su entrega.