
Un hombre sospechoso de un triple homicidio fue detenido la madrugada de este jueves en Colorado, luego de que las autoridades rastrearan su recorrido a través de varios estados del oeste de Estados Unidos en el vehículo de una de las víctimas. La identidad del detenido no ha sido revelada. El seguimiento comenzó en el sur de Utah, continuó por el norte de Arizona y culminó en Pagosa Springs, Colorado, donde fue arrestado tras una breve persecución.
El Departamento de Seguridad Pública de Utah informó que actualmente no existen amenazas para la ciudadanía y que no hay otros sospechosos pendientes.
La investigación se inició luego de que tres mujeres fueran encontradas muertas en el condado de Wayne, Utah, en lo que las autoridades describieron como un “homicidio con múltiples escenas del crimen”. Según los investigadores, los servicios de emergencia recibieron el miércoles una llamada reportando dos mujeres fallecidas en una ruta de senderismo del condado. Durante las indagatorias, las autoridades localizaron a una tercera mujer muerta dentro de una vivienda cercana.
Aunque no se revelaron los nombres de las víctimas, se indicó que tenían aproximadamente 30, 60 y 80 años. Las autoridades no han explicado aún si había algún vínculo entre las tres mujeres ni los detalles que llevaron al hallazgo del tercer cuerpo.

Durante la búsqueda del sospechoso, las autoridades solicitaron a los residentes que permanecieran en sus hogares, mantuvieran las puertas cerradas y las luces encendidas. También pidieron la colaboración del público para localizar un Subaru Outback 2022 blanco, con matrícula de Utah U56 0YF, que aparentemente pertenecía a una de las víctimas. El vehículo fue hallado abandonado en Pagosa Springs, lo que permitió a la policía ubicar y arrestar al sospechoso.
Por precaución, el Distrito Escolar del Condado de Wayne anunció la cancelación de las clases por el resto de la semana, y aseguró que habrá consejeros disponibles para apoyar a los estudiantes cuando regresen a las escuelas la próxima semana.
La investigación contó con la participación de varias agencias, incluyendo el FBI, la Oficina de Administración de Tierras de Estados Unidos y las oficinas de los alguaciles de los condados de Archuleta, Sevier y Kane.