Los republicanos de la Cámara de Representantes avanzaron con la aprobación de una controvertida legislación que impondría nuevos y estrictos requisitos de prueba de ciudadanía para registrarse y votar en elecciones federales, en medio del inicio de la temporada de cara a las elecciones de mitad de mandato.
El proyecto, denominado Safeguard American Voter Eligibility Act (SAVE America Act), obligaría a los estadounidenses a demostrar su ciudadanía al momento de registrarse para votar, principalmente mediante la presentación de un pasaporte válido o un certificado de nacimiento. Además, requeriría una identificación oficial con fotografía, un requisito que ya aplican algunos estados.
Cerca de las 16:00 horas, la Cámara aprobó por 216 votos a favor y 215 en contra la Resolución H. 1057, norma procesal que permitió la consideración formal del proyecto. Posteriormente, alrededor de las 19:00 horas, el pleno aprobó la ley en una ajustada votación de 218 a 213.
La iniciativa ahora pasa al Senado, donde enfrenta resistencia y tiene escasas probabilidades de prosperar.
Los republicanos sostienen que la legislación es necesaria para prevenir el fraude electoral y reforzar el cumplimiento de las leyes vigentes que prohíben votar a los inmigrantes no ciudadanos.
El representante Bryan Steil, republicano por Wisconsin, afirmó durante la presentación del proyecto que “algunos de mis colegas llamarán a esto supresión del voto o una versión reciente de las viejas normas de segregación racial”, pero aseguró que “esas acusaciones son falsas” y que “la ley actual no es lo suficientemente fuerte”.
Por su parte, los demócratas advierten que la medida podría privar del derecho al voto a millones de ciudadanos al dificultar el proceso de registro. Aunque la ley federal ya exige que los votantes en elecciones nacionales sean ciudadanos, actualmente no se requiere aportar prueba documental al momento de registrarse.
Expertos han señalado que el fraude electoral es extremadamente raro y que muy pocos extranjeros logran votar de manera irregular. Además, menos de uno de cada diez estadounidenses posee un pasaporte válido, lo que podría representar un obstáculo significativo.
El debate se produce en un contexto de creciente tensión política. El impulso republicano para modificar las reglas electorales al inicio del ciclo de mitad de mandato ha generado inquietud, especialmente luego de que el presidente Donald Trump sugiriera su intención de “nacionalizar” las elecciones, pese a que la Constitución establece que su administración corresponde principalmente a los estados.