Cadena perpetua para hombre que asesinó a policía en Nueva York

Un tribunal de Nueva York condenó este lunes a cadena perpetua a Guy Rivera por el asesinato del agente Jonathan Diller, un caso ocurrido en 2024 que generó gran impacto en la ciudad y atrajo la atención del entonces candidato presidencial Donald Trump.

Rivera, de 36 años, fue declarado culpable a inicios de este mes de cuatro cargos relacionados con el tiroteo en el que murió el oficial de 31 años y resultó herido otro policía. No obstante, el jurado lo absolvió del delito más grave, asesinato en primer grado.

El juez Michael Aloise, de la Corte Suprema de Queens, le impuso una pena de entre 115 años de prisión y cadena perpetua. Durante la audiencia, sostuvo que el destino del acusado quedó marcado en el momento en que disparó, y señaló que le tomará toda la vida dimensionar el daño causado a la familia de la víctima.

La sala del tribunal tuvo que ser ampliada ante la gran presencia de agentes que acudieron en apoyo a la familia de Diller, incluida su esposa Stephanie, con quien había tenido recientemente un hijo.

El crimen ocurrió en marzo de 2024, cuando el agente, con tres años de servicio, se acercó a un vehículo mal estacionado durante una inspección de rutina. En ese momento, Rivera, quien iba como pasajero, descendió del automóvil y le disparó en el torso, en una zona no protegida por el chaleco antibalas.

El caso generó una fuerte conmoción en Nueva York. El funeral del policía, celebrado en la catedral de San Patricio, reunió a una multitud y fue aprovechado por Trump para pronunciarse sobre la seguridad y el orden público.

La defensa del condenado, encabezada por el abogado Jamal Johnson, anunció que apelará la sentencia, alegando que el juicio fue injusto debido a limitaciones impuestas al jurado para considerar ciertas pruebas.

Tanto Rivera como el conductor del vehículo, Lindy Johnson —quien aún espera juicio—, tienen antecedentes penales. Sin embargo, la defensa argumenta que el acusado no tuvo intención de matar al agente.

El juez rechazó esta postura y criticó ese planteamiento, calificándolo de equivocado desde el punto de vista moral al tratar de justificar las acciones de un delincuente reincidente que portaba un arma de fuego.