El juez federal Brian Cogan condenó a cadena perpetua a Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los fundadores y máximos líderes del Cártel de Sinaloa, en una sentencia que también incluye el decomiso de 15,000 millones de dólares.
Zambada fue capturado en 2024 y se declaró culpable de cargos por narcotráfico en agosto de 2025, convirtiéndose en otro de los históricos capos mexicanos sentenciados por la justicia estadounidense.
Ismael Zambada inició sus actividades ilícitas en 1969, cuando comenzó a cultivar marihuana en las montañas de Sinaloa a los 19 años. Posteriormente, expandió sus operaciones hasta controlar rutas de tráfico de cocaína desde Sudamérica hacia Estados Unidos.
Durante décadas, lideró el Cártel de Sinaloa junto a Joaquín “El Chapo” Guzmán, con quien desarrolló una estructura criminal integrada por transportistas, jefes de plaza, lavadores de dinero, personal de seguridad y sicarios.
La organización utilizó diversos medios para trasladar drogas, entre ellos aviones, submarinos, lanchas y vehículos terrestres, según testimonios judiciales.
A diferencia de “El Chapo” Guzmán, quien protagonizó fugas carcelarias y mantuvo una alta exposición pública, “El Mayo” Zambada se caracterizó por mantener un perfil bajo y evitar su captura durante décadas.
Tras la declaración de la guerra contra el narcotráfico en México en 2006 y la caída de varios cabecillas, los cárteles comenzaron a fragmentarse y adoptar estructuras descentralizadas enfocadas en la distribución de drogas sintéticas como la metanfetamina y el fentanilo.