
El brote de sarampión que afecta al estado de Carolina del Sur se ha convertido en el más extenso registrado en Estados Unidos desde que la enfermedad fue declarada eliminada en el país en el año 2000, de acuerdo con un informe divulgado este martes por el Centro de Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas (CIDRAP) de la Universidad de Minnesota.
Con un total de 789 casos confirmados, el brote ya supera el registrado en Texas en 2025, que hasta ahora había sido el más significativo y que dejó como saldo la muerte de dos niños. Las autoridades sanitarias advierten que la situación continúa en expansión.
El subdirector principal de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Ralph Abraham, señaló la semana pasada que el aumento de los casos está vinculado principalmente a contagios importados desde el extranjero. “Tenemos comunidades que eligen no vacunarse. Esa es su libertad personal”, afirmó durante una conferencia.
La mayoría de los casos se ha registrado en niños, en su gran mayoría no vacunados o sin completar el esquema de dos dosis de la vacuna triple vírica (SPR), que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola.
Datos del departamento de salud estatal indican que más de 700 de los 789 infectados no habían recibido la vacunación completa recomendada, lo que refuerza la preocupación de las autoridades sobre el descenso en las tasas de inmunización.
La Organización Panamericana de la Salud podría revisar y eventualmente revocar dicha condición cuando se reúna en abril, según advirtieron expertos sanitarios. En meses recientes, las autoridades confirmaron también casos en aeropuertos de Nueva Jersey y Massachusetts durante la temporada alta de viajes.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por el aire y puede permanecer activa hasta dos horas en espacios cerrados. Sus síntomas incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal, enrojecimiento ocular y una erupción cutánea que comienza en el rostro y se extiende al resto del cuerpo.