La cifra de muertos por el actual brote de ébola en la República Democrática del Congo ascendió a 202, según informaron este jueves los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, agencia de salud pública de la Unión Africana.
El brote, declarado el pasado 15 de mayo en el este del país, mantiene en alerta a las autoridades sanitarias africanas debido al aumento sostenido de casos, la expansión en zonas afectadas y las dificultades para cortar la cadena de transmisión.
De acuerdo con el balance ofrecido por Africa CDC, los fallecidos forman parte de los 875 casos confirmados hasta el momento, mientras la tasa de letalidad se sitúa en 23 %, una proporción que refleja la gravedad de la epidemia.
El jefe interino de las Divisiones de Preparación y Respuesta ante Emergencias de la agencia, Wessam Mankoula, precisó durante una rueda de prensa virtual que 67 pacientes infectados lograron recuperarse de la enfermedad.

El aumento de casos mantiene bajo fuerte presión al sistema de salud de la República Democrática del Congo, especialmente en las provincias orientales donde se concentra la emergencia epidemiológica.
Las autoridades sanitarias han insistido en la necesidad de fortalecer la vigilancia, el rastreo de contactos, el aislamiento de pacientes y la atención médica temprana para reducir el riesgo de nuevos contagios.
El ébola es una enfermedad grave que puede provocar fiebre, vómitos, diarrea, debilidad intensa y hemorragias, además de presentar alta letalidad cuando no se detecta y atiende a tiempo.
El brote actual está asociado al virus Bundibugyo, una cepa para la cual no existe una vacuna autorizada de uso amplio, lo que aumenta los desafíos para contener la propagación en comunidades vulnerables.
Los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades han advertido que la respuesta debe ser rápida y sostenida para evitar que el brote alcance mayores dimensiones.
Uno de los principales retos es identificar a las personas que han tenido contacto con casos confirmados, debido a que el seguimiento oportuno puede ayudar a detectar síntomas temprano y limitar nuevas cadenas de transmisión.
Las autoridades también han llamado a reforzar las medidas de prevención, incluyendo el lavado frecuente de manos, la notificación inmediata de síntomas, el aislamiento médico y los procedimientos seguros de entierro.
El avance del brote genera preocupación regional, debido a la movilidad de personas entre comunidades fronterizas y a los riesgos de propagación hacia otros territorios si no se fortalecen los controles sanitarios.
Con 875 casos confirmados, 202 muertes y 67 pacientes recuperados, la República Democrática del Congo enfrenta una nueva etapa crítica en su lucha contra el ébola, mientras organismos nacionales e internacionales trabajan para contener la epidemia.