La República Democrática del Congo (RDC) elevó a 648 el número de personas fallecidas a causa del actual brote de ébola, mientras que los casos confirmados ascendieron a 1,830, de acuerdo con el más reciente informe divulgado por las autoridades sanitarias del país.
El balance refleja el avance de la enfermedad en varias zonas del territorio, donde continúan las labores para contener la propagación del virus. Las autoridades de salud mantienen activas las acciones de vigilancia epidemiológica, rastreo de contactos y atención médica a los pacientes diagnosticados, con el apoyo de organizaciones nacionales e internacionales que colaboran en la respuesta a la emergencia. Estas medidas buscan reducir la transmisión de la enfermedad y evitar nuevos contagios.
El Gobierno también continúa desarrollando campañas de prevención y concienciación dirigidas a la población, además de fortalecer la capacidad de los centros de salud para atender a los pacientes y responder con rapidez ante nuevos casos sospechosos. Los equipos de respuesta permanecen desplegados en las provincias con mayor incidencia del virus, donde se mantiene un monitoreo permanente.
Las autoridades sanitarias reiteraron que el seguimiento del brote continúa siendo una prioridad y aseguraron que trabajan para reforzar las medidas de control, mientras organismos internacionales siguen respaldando los esfuerzos para contener la epidemia y limitar su impacto en la población.