El presidente de Chile, Gabriel Boric, expresó este sábado su “enérgica condena” a la intervención de Estados Unidos para detener a Nicolás Maduro y al anuncio de que Washington pretende ejercer un control directo sobre el territorio venezolano, una situación que, a su juicio, “sienta un precedente extremadamente peligroso”.
Desde el Palacio de La Moneda, sede del Gobierno chileno, el mandatario subrayó que este tipo de acciones trascienden el caso venezolano y amenazan el orden internacional.
“El respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados constituye una línea roja que no debe ser cruzada bajo ninguna circunstancia (…) Hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquier otro país”, afirmó.
Boric, quien durante su mandato ha sido uno de los líderes regionales más críticos con el gobierno de Maduro, sostuvo que “la soberanía no es una formalidad”, sino “la garantía esencial que protege a los países de las voluntades externas, de la arbitrariedad y de la ley del más fuerte”.
Sus declaraciones se produjeron poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que su administración gobernará Venezuela durante un período de transición y que empresas estadounidenses participarán en la explotación petrolera del país.
Para el mandatario chileno, la amenaza de un control externo sobre los recursos naturales venezolanos constituye una violación grave del principio de integridad territorial y representa un riesgo para la estabilidad regional. En ese sentido, advirtió que permitir este tipo de precedentes podría facilitar futuras acciones similares en otros países.
El presidente chileno enmarcó la situación dentro de un escenario global preocupante. A su entender, la intervención en Venezuela “se inscribe en un contexto geopolítico alarmante, en el que la fuerza comienza a reemplazar crecientemente a las reglas como mecanismo para resolver los conflictos internacionales”.
“Normalizar esta lógica erosiona el sistema multilateral, debilita la democracia a escala global y expone a todos los países, especialmente a los de menos poder relativo, a decisiones unilaterales impuestas por la fuerza militar”, agregó Boric, quien compareció acompañado por varios de sus ministros.
Asimismo, hizo un llamado a Naciones Unidas a asumir “un rol activo e inmediato” frente a la crisis y señaló que su gobierno se encuentra monitoreando las fronteras chilenas “ante posibles aumentos de flujos migratorios desde Venezuela hacia Chile”.