El alcalde de Boca Chica, Ramón Candelario, calificó este miércoles como un acontecimiento histórico el inicio de los trabajos para la construcción del alcantarillado sanitario de la demarcación, al considerar que la obra eliminará uno de los principales obstáculos que durante décadas ha limitado su crecimiento turístico, inmobiliario y comercial.
Candelario habló durante una transmisión especial de El Sol de la Mañana desde Boca Chica, realizada en el primer picazo del proyecto de saneamiento del alcantarillado sanitario de ese municipio.
El ejecutivo municipal sostuvo que la comunidad llevaba años solicitando a las diferentes administraciones gubernamentales la ejecución de una infraestructura sanitaria adecuada y valoró que los trabajos finalmente hayan comenzado.
“Hablar del alcantarillado sanitario de Boca Chica y que hoy sea una realidad, con el primer picazo, es un paso al cielo”, expresó.
Candelario indicó que el sistema de alcantarillado constituía un “cuello de botella” para el desarrollo de la zona, debido a que ninguna ciudad puede crecer de manera sostenible sin redes capaces de recolectar y tratar correctamente las aguas residuales.
“No hay ninguna ciudad en el mundo que se desarrolle si no tiene un sistema sanitario adecuado y con una visión de crecimiento para los próximos 50 o 75 años”, manifestó.
El alcalde agradeció al presidente Luis Abinader, al director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados, Wellington Arnaud, a las autoridades locales, al sector turístico y a los organismos que han participado en la planificación de la obra.
Aseguró que la construcción del sistema sanitario ya está generando nuevas expectativas de inversión en Boca Chica, debido a que los proyectos inmobiliarios y turísticos requieren condiciones adecuadas de saneamiento antes de establecerse en un territorio.
Candelario citó inversiones público-privadas que, según explicó, superan los 520 millones de dólares, así como la proyección de nuevos desarrollos residenciales que podrían agregar miles de viviendas a la demarcación.
Indicó que en la zona también operan varios fideicomisos dedicados a la construcción de apartamentos de bajo costo, lo que obligará al Ayuntamiento y al Gobierno central a coordinar la expansión urbana y los servicios municipales.
El alcalde informó que, además del alcantarillado sanitario, se ejecutan otras obras destinadas a transformar la imagen urbana y turística de Boca Chica.
Entre estas mencionó la intervención de la plaza y el parque Los Caracoles, la construcción de un parque infantil, el remozamiento del parque central y la rehabilitación de una iglesia emblemática de la comunidad.
También señaló que comenzaron los trabajos del malecón de Andrés-Boca Chica, proyecto que, de acuerdo con sus declaraciones, representa una inversión cercana a los 900 millones de pesos.
Candelario explicó que las autoridades municipales trabajan de manera coordinada con diferentes instituciones del Gobierno para evitar duplicaciones, organizar las intervenciones viales y garantizar un uso más eficiente de los recursos públicos.
El alcalde afirmó que uno de los principales problemas encontrados al asumir la administración municipal fue la deficiencia en la recogida de los residuos sólidos.
Según explicó, anteriormente el municipio retiraba entre 1,000 y 2,000 toneladas de basura, mientras que durante el último mes la Alcaldía recogió y trasladó al relleno sanitario unas 5,426 toneladas.
“Cuando iniciamos en la Alcaldía recogíamos entre 1,000, 1,500 y 2,000 toneladas. Hoy estamos recogiendo y llevando al relleno sanitario 5,426 toneladas, que fueron pesadas el mes pasado”, aseguró.
Candelario indicó que el presidente Abinader dispuso una partida de dos millones de pesos para apoyar la solución del problema de los residuos sólidos en el municipio.
Al ser cuestionado sobre las reiteradas quejas de visitantes por los altos precios de alimentos y servicios en la playa de Boca Chica, el alcalde afirmó que se trata de una situación que comenzó hace décadas y que ha perjudicado la imagen del destino.
Candelario calificó el problema como un “desorden inducido” que, a su juicio, fue utilizado para desacreditar a Boca Chica y frenar su desarrollo turístico.
“El desorden empezó a finales de los años 90 para estancar a Boca Chica. Se crearon sindicatos, asociaciones y grupos de personas que han participado en esa situación”, declaró.
El alcalde sostuvo que todavía se producen cobros irregulares y consideró que esas prácticas podrían constituir una violación a las leyes de protección al consumidor.
“Se sigue cometiendo el delito. Yo entiendo que nadie está por encima de la ley”, manifestó.
Sin embargo, afirmó que los representantes de Pro Consumidor acudieron en pocas ocasiones y luego dejaron de operar regularmente en el lugar.
El alcalde consideró que la situación no puede enfrentarse únicamente con declaraciones públicas, sino mediante una fiscalización diaria y coordinada entre Pro Consumidor, la Policía Turística, la Policía Nacional, la Policía Municipal y el Ministerio Público.
“No es un trabajo de discurso; es un trabajo de realidad que hay que realizar todos los días”, señaló.
Concluyó que el alcantarillado sanitario, las nuevas obras urbanas, el fortalecimiento de la recogida de basura y la regulación de los servicios ofrecidos en la playa forman parte de una transformación integral que debe mejorar la calidad de vida de los residentes y la experiencia de quienes visitan la demarcación.