
Para 2026, el Banco Central de la República Dominicana proyecta que las remesas familiares superen los US$12,200 millones, con un crecimiento aproximado de 3.5 %, aun con la entrada en vigor del impuesto de 1 % a los envíos en efectivo desde Estados Unidos.
La entidad explicó que el impacto de esta medida será limitado, debido a que el gravamen no aplica a transferencias realizadas desde cuentas bancarias ni plataformas digitales, que son los canales más utilizados por los dominicanos residentes en Estados Unidos.
El Banco Central también subrayó que el seguimiento constante del entorno económico permitirá adoptar las medidas necesarias para preservar la estabilidad de precios y del mercado cambiario, incluso en un contexto internacional desafiante.
Durante 2025, la República Dominicana recibió US$11,866.3 millones en remesas, lo que representa un incremento interanual de 10.3 %. Solo en diciembre, los ingresos alcanzaron US$1,098.4 millones, con un aumento de 9.5 % frente a diciembre de 2024 y de 23.5 % en comparación con noviembre de 2025.
Estados Unidos se mantuvo como el principal origen, con 80 % del total recibido en diciembre. Le siguieron España (6.9 %), Haití (1.8 %), Suiza (1.5 %) e Italia (1.4 %).
En el plano interno, para la recepción de remesas, el Distrito Nacional concentró 45.8 % de las remesas, seguido por Santiago (10.9 %) y Santo Domingo (7.5 %). En conjunto, cerca de dos terceras partes del flujo se canalizan hacia las principales zonas metropolitanas del país.
El crecimiento de las remesas, junto con otros componentes del sector externo —exportaciones por más de US$14,900 millones, ingresos turísticos cercanos a US$11,200 millones e inversión extranjera directa superior a US$4,800 millones— permitió proyectar para 2025 un flujo total de divisas superior a US$46,800 millones.
Estos ingresos contribuyeron a contener la depreciación cambiaria, que se situó en 3.1 % frente al dólar, y a fortalecer las reservas internacionales, que alcanzaron US$14,691.2 millones, equivalentes al 11.4 % del PIB. Este nivel cubre 5.4 meses de importaciones y supera los umbrales recomendados por el Fondo Monetario Internacional.