
Residentes del sector Barrio Nuevo, en Sabana Perdida, Santo Domingo Norte, denunciaron a RCC Noticias que una empresa pretende instalar una antena en la comunidad de forma supuestamente irregular, sin haber presentado, según afirman, los permisos correspondientes ante los organismos competentes.
Los vecinos aseguran que llevan más de ocho años oponiéndose al proyecto, por entender que la estructura no debe ser levantada en una zona residencial. Afirman, además, que durante este proceso han sido maltratados y amedrentados por representantes de la empresa, quienes alegadamente se han apoyado en presencia policial para presionar a la comunidad.
Los comunitarios indicaron que algunos residentes han sido llevados al destacamento policial por reclamar que la antena no sea instalada en el sector. Aseguran que la empresa se ha valido de su poder económico para imponer el proyecto, pese al rechazo de las familias que viven en el entorno.
También cuestionaron que la Alcaldía de Santo Domingo Norte, como gobierno municipal, no les haya dado el respaldo que esperaban ante una situación que, según dicen, afecta la tranquilidad del barrio y el derecho de los residentes a ser escuchados.
Los denunciantes explicaron que cerca del lugar donde se instalaría la antena funciona una guardería, por lo que temen que la radiación emitida por la estructura pueda representar un riesgo futuro para la salud de los niños y de las familias residentes en la zona.

Ante la falta de respuesta de las autoridades, los comunitarios advirtieron que estarían dispuestos a vender sus viviendas y abandonar el lugar donde muchos aseguran haber vivido por más de 50 años.
Asimismo, explicaron que están dispuestos a vender sus propiedades a la empresa responsable de la instalación si esta no desiste del proyecto, al considerar que no pueden permanecer en una comunidad donde entienden que su salud, seguridad y tranquilidad estarían amenazadas.
Los residentes hicieron un llamado a las autoridades municipales y a las instituciones competentes para que investiguen el caso, verifiquen la legalidad de los permisos y escuchen los reclamos de la comunidad antes de permitir la continuación de los trabajos.