
Un gran banner con la cara del expresidente Donald Trump fue colgado en el exterior de la sede del Departamento de Justicia, como una llamativa muestra del esfuerzo de Trump por ejercer poder sobre la agencia encargada de hacer cumplir la ley.
Si bien los banners de Trump han aparecido en otras agencias a lo largo de Washington, la decisión de colocar uno en el emblemático edificio del Departamento de Justicia representa un símbolo contundente de la erosión de la tradición de independencia de este organismo respecto al control de la Casa Blanca.
Este acto ha generado preocupación sobre la pérdida de autonomía histórica del Departamento de Justicia, planteando interrogantes sobre la posible politización de la aplicación de la ley bajo el liderazgo de Trump.
Sin embargo, los funcionarios de Trump han rechazado las acusaciones de haber utilizado el Departamento de Justicia con fines políticos, acusando en cambio a la administración Biden de politizar la justicia, aludiendo a dos casos criminales federales contra Trump que fueron desestimados tras su victoria en las elecciones de 2024.