
A pesar de describir un escenario que pudiera, entre otras cosas, elevar el déficit de cuenta corriente del país por el aumento en el precio del petróleo, debido al conflicto bélico en Medio Oriente, y por el efecto de los nuevos aranceles globales del Gobierno estadounidense, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) mantiene expectativas positivas para la economía nacional, aunque llamó a "estar preparados" para enfrentar los retos del nuevo escenario de incertidumbre.
El BCRD estimó que, por el alza de un dólar en el precio de referencia del crudo, la factura petrolera nacional aumenta en 63.4 millones de dólares.
Detalló que, en un escenario hipotético, donde los precios promedios del petróleo este año fuesen 10 dólares más altos que el costo del escenario base (60 dólares el barril), se registraría un gasto adicional de 634 millones, lo que elevaría el déficit de cuenta corriente en 0.48 % del producto interno bruto (PIB).
El precio del petróleo intermedio de Texas, de referencia para el país, se disparó ayer un 8.51 % y cerró en 81.01 dólares el barril, su precio más alto desde julio de 2024 y su mayor salto en un día desde 2020.
A través del análisis titulado "La economía dominicana en un entorno de incertidumbre creciente", la institución planteó que si el precio del oro logra mantenerse elevado se compensaría el efecto negativo de la subida del petróleo.
Las estimaciones indican que un alza en el precio del oro de 95.5 dólares, con respecto al escenario base (4,450 dólares la onza), sería suficiente para compensar los efectos de un dólar adicional en el costo del petróleo sobre la cuenta corriente, establece el banco.
En el supuesto planteado, donde el valor promedio del petróleo aumente 10 dólares, un precio medio del oro de 5,405 dólares la onza sería suficiente para mantener inalterada la proyección de déficit de cuenta corriente en 1.1 % del PIB para 2026, el cual sería financiado con la inversión extranjera directa, que se estima cierre este año en 5,150 millones de dólares.
Sobre el impacto del nuevo arancel global del 10 %, con posibilidad de aumentarlo a un 15 %, por parte de la administración de Donald Trump, en Estados Unidos, aunque el banco reconoció que "aún es pronto" para evaluar los efectos de la medida sobre la República Dominicana, sostuvo que esta no tendría mayores efectos sobre la competitividad, debido a que se aplica por igual a todos los países.
"Una nota positiva es que la Casa Blanca ha indicado que los textiles y prendas de vestir del DR-Cafta (Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y la República Dominicana) estarían exentos de dicho arancel, por lo que las exportaciones de zonas francas de estos productos no se verían impactadas", destacó.
No obstante, advierte que el principal reto sería reforzar esfuerzos diplomáticos si el arancel global se mantiene más allá del período permitido, como ya ocurrió con medidas similares previamente aplicadas.
Pese al escenario mundial de incertidumbre, el Banco Central afirmó que las perspectivas de la economía nacional siguen siendo favorables, aunque debido a los riesgos podrían estar a la baja.
Dijo que sus pronósticos proyectan un crecimiento de un 4 % en 2026, "aunque todo dependerá de la evolución del escenario internacional descrito".
El banco señaló que ese contexto incierto plantea nuevos retos para el país, "por lo que todos debemos estar preparados para enfrentar los desafíos que se derivan de este nuevo escenario de creciente incertidumbre, comprendiendo las medidas que sean necesario adoptar para mantener la estabilidad macroeconómica y el crecimiento".