“Backrooms”: una inquietante pesadilla que transforma el terror de internet en cine

La película Backrooms, dirigida por Kane Parsons, lleva a la gran pantalla uno de los fenómenos de terror más populares nacidos en internet, convirtiéndolo en una experiencia inquietante y visualmente impactante que explora el miedo a perderse en una realidad extrañamente familiar.

La historia sigue a Clark, interpretado por Chiwetel Ejiofor, un hombre marcado por el fracaso personal que descubre una misteriosa grieta en el sótano de un almacén. Al atravesarla, encuentra un laberinto infinito de oficinas vacías, pasillos amarillentos y espacios que desafían toda lógica arquitectónica.

Lejos de centrarse en explicar el origen de este extraño universo, Parsons apuesta por construir una sensación constante de inquietud. Los llamados “Backrooms” son escenarios aparentemente comunes, pero cargados de detalles extraños que generan una profunda sensación de incomodidad y desorientación.

Una atmósfera que se convierte en protagonista

La película destaca por su capacidad para crear tensión a través de espacios vacíos, sonidos lejanos y una amenaza que rara vez se muestra de forma directa. Los interminables corredores y habitaciones iluminadas por luces fluorescentes generan una experiencia inmersiva que combina el horror psicológico con el misterio.

Aunque la producción pierde parte de su fuerza cuando intenta ofrecer explicaciones más concretas sobre el fenómeno, mantiene una identidad visual poderosa y una atmósfera absorbente durante gran parte de su desarrollo.

Para la crítica, uno de los mayores logros de Backrooms es haber trasladado con éxito a la gran pantalla una leyenda digital que parecía imposible de adaptar, conservando aquello que la hizo popular: el miedo de encontrarse en un lugar que se parece al mundo real, pero que claramente no pertenece a él.