
Al menos nueve personas perdieron la vida y 47 resultaron heridas en el Líbano tras una nueva ola de bombardeos atribuidos a Israel. Durante la noche del martes al miércoles, además, se emitieron advertencias de posibles ataques en el sur de Beirut, acompañadas de órdenes de evacuación que obligaron a numerosos civiles a abandonar sus hogares.
Los ataques más letales se registraron en el sur del país. En Habush murieron tres personas y 18 quedaron heridas, mientras que en Adloun fallecieron cuatro civiles y uno más resultó lesionado.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud libanés, otro bombardeo en Mieh Mieh dejó dos muertos y cuatro heridos, y un ataque en la ciudad de Tiro causó 24 lesionados.

Bombardeos y evacuaciones masivas
Desde el inicio del conflicto, los bombardeos han provocado la muerte de más de 1,070 personas en el Líbano, además de forzar el desplazamiento de cientos de miles de habitantes.
Por su parte, Israel volvió a emitir órdenes de evacuación dirigidas a siete zonas de los suburbios del sur de Beirut, incluyendo Haret Hreik, Yobeiri y Laylaki. Según el portavoz militar Avichay Adraee, las operaciones continuarán con el objetivo de atacar lo que describió como infraestructura militar del grupo chií Hizbulá.
En respuesta, Hizbulá aseguró haber lanzado cohetes y proyectiles de artillería contra fuerzas israelíes en la localidad de Taybe, en el sur del Líbano, así como contra posiciones militares en los Altos del Golán ocupados por Israel.
Mientras continúan los enfrentamientos, el temor entre la población civil sigue en aumento, especialmente en las zonas más cercanas a los ataques. Muchas familias han tenido que abandonar sus hogares de manera repentina, dejando atrás pertenencias y medios de vida. La incertidumbre domina el ambiente.