
Más de 520 vuelos fueron cancelados o aplazados este jueves en aeropuertos de Moscú, luego de un ataque masivo de drones atribuido a Ucrania contra la capital rusa y la región de Moscú, según reportaron medios locales e internacionales.
La ofensiva obligó a aplicar restricciones aéreas en varias terminales, afectando especialmente al aeropuerto de Sheremétievo, el mayor de Rusia, donde se registraron más de 110 vuelos cancelados y alrededor de 150 aplazados.
La aerolínea Aeroflot pidió a los pasajeros no acudir a los aeropuertos si sus vuelos fueron cancelados, con el objetivo de evitar congestiones en las instalaciones mientras las autoridades aeronáuticas restablecen gradualmente las operaciones.
El ataque también dejó personas heridas en la región de Moscú, incluyendo menores de edad, según datos oficiales citados por medios internacionales, mientras los servicios de emergencia respondían a incendios, caída de restos de drones y daños en zonas industriales.

Uno de los puntos más afectados fue un complejo de refinerías ubicado en el sureste de Moscú, donde varios drones lograron impactar durante la noche, provocando incendios y grandes columnas de humo negro visibles desde distintos puntos de la ciudad.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó a través de Telegram que las defensas aéreas continuaban repeliendo el ataque masivo y confirmó que varios drones alcanzaron una refinería de petróleo de la capital rusa.
Las columnas de humo generadas por los incendios dificultaron la visibilidad y contribuyeron a las afectaciones en el transporte aéreo, en una jornada marcada por retrasos, cancelaciones y medidas extraordinarias de seguridad.
Sobianin también comunicó que restos de un dron derribado cayeron sobre un centro comercial adyacente al gran polígono industrial donde se encuentran las instalaciones de Kapotnia, una zona estratégica para el suministro energético de Moscú.
De acuerdo con las autoridades rusas, más de 190 drones habrían sido derribados durante la noche cuando se dirigían hacia objetivos en la capital, aunque estas cifras corresponden a reportes oficiales rusos y no han sido verificadas de forma independiente.
Last night, our long-range sanctions once again reached the Moscow region – for the second time this week, the Moscow oil refinery was hit. Targets were also struck in the Rostov region and in temporarily occupied territories of Ukraine. This is a fully justified response to… pic.twitter.com/NhFl4FlT9L
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) June 18, 2026
El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó haber interceptado un total de 555 drones ucranianos de ala fija en distintas regiones del país, en una de las ofensivas aéreas de mayor escala reportadas contra territorio ruso desde el inicio de la guerra.
Según el reporte oficial, los drones fueron derribados en regiones como Astraján, Bélgorod, Briansk, Volgogrado, Vorónezh, Vladímir, Kaluga, Kursk, Lípetsk, Oriol, Smolensk, Tambov, Tula, Rostov, Riazán y Moscú.
La ofensiva se produce en un contexto de intensificación de los ataques contra infraestructura energética rusa, especialmente refinerías y complejos industriales vinculados al suministro de combustible.
Ucrania ha incrementado en los últimos meses el uso de drones de largo alcance para atacar instalaciones estratégicas dentro de Rusia, mientras Moscú acusa a Kiev de intentar golpear objetivos civiles e industriales lejos del frente de combate.
Las autoridades rusas mantienen operativos de seguridad en la capital y sus alrededores, mientras los aeropuertos trabajan para normalizar los vuelos afectados por las restricciones temporales y las condiciones derivadas del ataque.
El episodio vuelve a mostrar el alcance creciente de la guerra entre Rusia y Ucrania, con ataques que ya no se limitan a las zonas fronterizas y que impactan directamente la vida cotidiana, el transporte y la infraestructura energética de grandes ciudades.