
Varias personas asaltaron en la madrugada del sábado una sede del Partido Comunista en el municipio de Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, en el centro de Cuba, en medio de protestas por los prolongados apagones y la falta de alimentos en el país.
El incidente se produjo en un contexto de creciente malestar social debido a la crisis económica y energética que enfrenta la isla, agravada por la escasez de combustible y los cortes eléctricos que en algunas zonas superan las 15 horas diarias.
Según reportes oficiales y videos difundidos en redes sociales, varios manifestantes irrumpieron en el edificio del Partido Comunista y sacaron documentos, computadoras y muebles, que posteriormente fueron quemados en la calle.
Las autoridades cubanas calificaron los hechos como actos vandálicos y señalaron que la protesta comenzó de forma pacífica tras un intercambio con autoridades locales, pero luego derivó en daños contra la sede partidaria.
El periódico local Invasor informó que al menos cinco personas fueron detenidas tras el incidente, mientras el Ministerio del Interior abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido.
Las manifestaciones ocurren en medio de una profunda crisis energética y económica que atraviesa el país, marcada por la escasez de combustible, alimentos y productos básicos.
En varias ciudades de Cuba se han registrado protestas nocturnas en las que ciudadanos golpean ollas o se concentran en las calles para expresar su descontento por los apagones y las dificultades para acceder a bienes esenciales.
Cuba, con cerca de 9.6 millones de habitantes, enfrenta una severa crisis económica agravada por problemas en el suministro de combustible y por las tensiones políticas con Estados Unidos.