La actriz y cantante Ariana Grande anunció el cierre de su etapa como Glinda en la adaptación cinematográfica de Wicked, un papel que le valió una nominación al Oscar y que marcó un punto clave en su carrera artística.
En entrevista con Backstage magazine, la artista expresó que siente que es “el momento perfecto para pasar página y dejarlo ir con orgullo y gratitud”, tras cinco años vinculada al universo de Oz.
Grande explicó que obtener el papel implicó un proceso complejo, ya que debió desprenderse de su imagen como estrella pop para ser tomada con seriedad en la industria cinematográfica.
“Todo el camino hacia ‘Wicked’ fue una batalla cuesta arriba”, afirmó, al recordar que llevaba casi una década sin actuar y necesitó reconstruir su perfil profesional para desaparecer en el personaje.
Para dar vida a Glinda, utilizó la técnica “exterior-interior”, inspirada en Stella Adler, construyendo emociones desde la imaginación y no solo desde experiencias personales. Durante los 155 días de rodaje, documentó la evolución emocional del personaje con códigos de colores en sus notas.
Tras cerrar este ciclo, Grande se prepara para protagonizar la película Focker In Law, cuyo estreno está previsto para noviembre de 2026, donde compartirá pantalla con Robert De Niro.
Además, retomará su carrera musical con la gira internacional Eternal Sunshine Tour, que iniciará en junio con 41 conciertos en Estados Unidos, Canadá e Inglaterra.
La artista también planea regresar al teatro en 2027 en el West End de Londres y participará en la decimotercera temporada de American Horror Story, reafirmando su intención de diversificar su carrera en distintos formatos y géneros.