La icónica editora de moda Anna Wintour ha iniciado la búsqueda de un jefe de contenido editorial que se encargue de las operaciones cotidianas de Vogue, según reveló una fuente cercana a la decisión. Aunque la medida marca un cambio significativo en la estructura del medio, Wintour conservará sus influyentes roles como directora global editorial de Vogue y directora de contenido de Condé Nast.
La información fue compartida por Wintour al personal de la revista durante una reunión realizada el jueves. La fuente, que habló bajo condición de anonimato por no estar autorizada a comentar públicamente, indicó que el nuevo cargo reportará directamente a Wintour en su calidad de directora global editorial.
El anuncio generó revuelo en redes sociales y en el mundo de la moda, donde circularon versiones erróneas de que Wintour “dejaba” Vogue. Sin embargo, se aclaró que, aunque delegará parte de las responsabilidades diarias, su poder e influencia en la dirección estratégica de la publicación permanecen intactos.
La reestructuración busca garantizar una mayor eficiencia en la gestión diaria de la revista sin comprometer la visión editorial que ha caracterizado a Wintour desde que asumió el liderazgo de Vogue en 1988.