El analista y colaborador del programa El Rumbo de la Mañana, Ángel Bogaert, afirmó que la guerra iniciada en el Medio Oriente se desarrolla sin el respaldo mayoritario de la población estadounidense y con implicaciones que ya afectan la estabilidad económica y política a nivel internacional.
Durante su intervención desde Nueva York, Bogaert explicó que el conflicto se ha expandido rápidamente en la región. “Lo que empezó como un ataque relámpago por sorpresa de Estados Unidos ya involucra a 14 países diferentes, desde el Líbano hasta Arabia Saudita, convirtiendo al Medio Oriente en una guerra completamente regional”, expresó.
El analista sostuvo que uno de los aspectos más llamativos del conflicto es el bajo nivel de apoyo dentro de Estados Unidos. Según explicó “Las encuestas (a ciudadanos) están mostrando un apoyo que fluctúa entre 27 y un 40 %, lo que quiere decir que ni siquiera la mitad del país respalda la decisión”, señaló.
Bogaert comparó ese escenario con otros momentos históricos en los que Estados Unidos entró en guerra con amplio respaldo popular. Recordó que tras el ataque a Pearl Harbor, el 97 % de los estadounidenses apoyó la participación en la Segunda Guerra Mundial.
Asimismo, indicó que después de los atentados del 11 de septiembre el respaldo a la guerra en Afganistán alcanzó el 92 %, mientras que en 2003 el 76 % apoyó la invasión a Irak.
En ese contexto, señaló que el conflicto actual carece de una narrativa convincente para el público. “No ha habido una narrativa clara para justificarla, no hubo meses de preparación política ni una explicación convincente al público, o sea que Trump nunca vendió la guerra, que es algo que los presidentes siempre han hecho”, afirmó.
El comentarista también indicó que el conflicto ha generado efectos en los mercados energéticos internacionales. Explicó que la tensión en el Estrecho de Hormuz ha impactado el comercio mundial de petróleo.
“El Estrecho de Hormuz, una de las rutas más importantes para el petróleo mundial, está parcialmente bloqueado y el precio del crudo ya superó los 100 dólares por barril”, sostuvo.
Bogaert advirtió además sobre el impacto humano del conflicto. Según señaló, en Irán se reportan más de mil personas fallecidas, incluidos cientos de civiles. Entre los episodios más dramáticos mencionó el ataque a una escuela durante el primer día de bombardeos, donde murieron 175 personas, en su mayoría niñas.
El analista concluyó que el conflicto podría extenderse más de lo previsto y generar consecuencias globales. “Muchas guerras comienzan con discursos de victoria rápida y terminan durando años. A los 11 días de haber empezado esta guerra, todavía nadie parece tener una respuesta clara a la pregunta más importante: cuándo va a terminar”, puntualizó.