
La Coalición Socioambiental en Defensa de la Sierra, la Fundación Ángeles Guardianes de las Aguas (Gremuli) y el Grupo Ecológica Serie 36 denunciaron el acelerado proceso de deforestación que ha generado impactos severos sobre los ecosistemas que alimentan la Cordillera Central y comprometiendo la seguridad hídrica de millones de dominicanos.
Las organizaciones alertaron que la tala indiscriminada, los incendios forestales, las actividades extractivas y la ocupación irregular del territorio han degradado vastas áreas boscosas fundamentales para el equilibrio ecológico de la región norte del país.
“La Sierra y la Cordillera Central constituyen el corazón hídrico de la República Dominicana. Lo que hoy ocurre en estas montañas es un atentado ambiental que pone en riesgo la vida, la biodiversidad y el suministro de agua de nuestras comunidades”, expresaron las entidades en un documento entregado a los medios de comunicación.
Durante el acto, Yesenia Caba, coordinadora de la Coalición Socioambiental en Defensa de la Sierra, al leer el manifiesto oficial, reafirmó el compromiso colectivo de exigir respeto a las montañas, los bosques y las fuentes de agua, indica una nota de prensa.
Rodolfo Collado, de la Fundación Ángeles Guardianes de las Aguas, explicó que el propósito central de la manifestación es enviar un mensaje claro al Gobierno dominicano y a las autoridades ambientales.
De su lado, Barrio Azcona, del Grupo Comunitario Serie 36, subrayó la urgencia del tema. “La deforestación de la Cordillera Central hay que detenerla para que podamos tener agua y para que las futuras generaciones no sufran calamidades, pero para eso las autoridades de Medio Ambiente tienen que actuar con responsabilidad”, puntualizó.
La Coalición Socioambiental en Defensa de la Sierra y las organizaciones acompañantes exigieron al Gobierno dominicano actuar con urgencia para frenar la devastación ambiental, mediante la detención urgente de los cortes indiscriminados en nombre de planes de manejo, mayor vigilancia y control forestal.
Además, el restablecimiento de zonas bajo protección estricta y pago por servicios forestales, programas de restauración ecológica y reforestación, y cancelación del proyecto hidroeléctrico Las Placetas por su severo impacto ambiental.