
La esperada colaboración entre el productor Ryan Murphy y la empresaria Kim Kardashian, All’s Fair, debutó en Hulu y Disney+ con grandes expectativas, pero la recepción del público y la crítica ha sido un verdadero desastre.
El drama legal, que pretendía consolidar a Kardashian como actriz principal, ha sido calificado por medios internacionales como “existencialmente terrible”, “vulgar” y “el peor drama televisivo jamás hecho”.
La producción, compuesta por diez episodios, cuenta la historia de un grupo de abogadas de divorcio que deciden abrir su propio bufete en Los Ángeles. Según la sinopsis oficial, las protagonistas son mujeres “feroces, brillantes y emocionalmente complejas”, que se enfrentan a rupturas de alto perfil, secretos escandalosos y alianzas cambiantes, tanto dentro como fuera de los tribunales.
Sin embargo, la idea de mostrar poder femenino y ambición terminó convirtiéndose, según los críticos, en un retrato superficial y contradictorio de lo que intenta denunciar.

Pese a su atractivo elenco —con nombres de peso como Naomi Watts, Niecy Nash-Betts, Teyana Taylor, Sarah Paulson y Glenn Close—, la serie no logró convencer ni en guion, ni en dirección, ni en interpretación. Las reseñas coinciden en que All’s Fair falla tanto en su tono como en su propósito, convirtiéndose en una parodia involuntaria de sí misma.
Ben Dowell también criticó la falta de coherencia en el guion, describiéndolo como “un tsunami de clichés torpes que ahoga toda la producción en los primeros cinco minutos”. Según el periodista, la serie intenta ser una fábula feminista sobre mujeres poderosas, pero termina siendo “un monumento vulgar a la codicia y la vanidad que pretende criticar”.
El desempeño actoral de Kim Kardashian ha sido el blanco principal de las críticas. Aunque la socialité ya había aparecido en la temporada 12 de American Horror Story, su interpretación en All’s Fair no logró demostrar evolución ni naturalidad.

Ed Power resumió el sentimiento general: “Kardashian no tiene aura ni magnetismo. Su presencia en pantalla es un vacío absoluto; cada vez que habla, la serie pierde energía”.
Aún con las duras reseñas, All’s Fair continuará estrenando nuevos episodios cada martes en Hulu y Disney+. Sin embargo, su debut ha sido uno de los más polémicos de la temporada televisiva, generando un intenso debate sobre los límites entre la fama, el talento y el marketing en la industria del entretenimiento.
La gran incógnita es si el proyecto logrará remontar o si quedará como un recordatorio de que ni la fama de Kim Kardashian ni el prestigio de Ryan Murphy pueden garantizar el éxito cuando la historia carece de sustancia.