
La alimentación influye directamente en la salud de la piel. Los expertos aseguran que una dieta equilibrada puede prevenir problemas como acné, sequedad y envejecimiento prematuro, al tiempo que mejora la regeneración y elasticidad cutánea.
Organismos como la Academia Española de Dermatología y Venereología respaldan que una buena alimentación contribuye a mantener la piel en óptimas condiciones.
Estudios publicados en The Lancet recomiendan priorizar frutas y verduras ricas en antioxidantes, junto con grasas saludables como el aceite de oliva, frutos secos y palta.

Estos alimentos ayudan a proteger la barrera cutánea, reducir la inflamación y prevenir el deterioro celular.
Los especialistas destacan que ciertos micronutrientes son fundamentales:
Además, los alimentos fermentados como yogur o kéfir ayudan a equilibrar la microbiota intestinal, lo que impacta positivamente en la piel.
Para mejorar la salud de la piel, los expertos recomiendan incluir:

También aconsejan optar por alimentos de bajo índice glucémico, que estabilizan el azúcar en sangre y reducen los brotes de acné.
Los expertos advierten que una dieta rica en azúcares, ultraprocesados y alcohol puede empeorar el estado de la piel.

Además, factores como saltarse las comidas o cenar tarde contribuyen a la inflamación, la deshidratación y el envejecimiento prematuro.
Mantener una dieta variada, rica en nutrientes y baja en productos procesados es fundamental para lograr una piel sana.
Más allá de tratamientos cosméticos, lo que se consume a diario puede marcar una diferencia visible en el aspecto y la salud del cutis.
Fuente: Infobae.