
Al menos 28 dominicanos han sido detenidos por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) en la frontera con México durante el año fiscal 2026, según informaron este jueves autoridades estadounidenses.
La cifra representa una reducción significativa en comparación con años anteriores. En 2025, casi 400 dominicanos fueron arrestados al intentar ingresar irregularmente a Estados Unidos.
“Este año llevamos reportadas 28 personas de República Dominicana”, indicó Rod Kise, portavoz de la Oficina de Asuntos Públicos de la Patrulla Fronteriza en el sector del Valle del Río Grande, una de las áreas más transitadas por migrantes. De ese total, tres pertenecían a familias completas, mientras que 25 eran adultos que viajaban solos. No se ha registrado ningún menor dominicano no acompañado.
La diferencia respecto al año anterior es considerable: en 2025 se detuvieron 101 dominicanos en unidades familiares, 207 adultos solos y 16 menores no acompañados, totalizando 324 arrestos. Todos los detenidos de este año cruzaron el Río Bravo, conocido en México, intentando ingresar irregularmente al país.
Listín Diario tuvo acceso a la zona donde, durante las dos administraciones de Donald Trump, se levantó un muro fronterizo como parte de las políticas migratorias más estrictas. Periodistas latinoamericanos recorrieron la ribera del río y caminos utilizados por migrantes, incluyendo un trayecto en bote guiado por oficiales de la división aérea y marítima de la CBP, dentro de un programa de cobertura organizado por el Departamento de Estado de EE.UU. y la firma Inquire First.
El Valle del Río Grande, al sur de Texas, ha sido históricamente uno de los principales puntos de entrada de migrantes de Centro y Sudamérica. Hace algunos años, la Patrulla Fronteriza detenía entre 2,000 y 3,000 personas diariamente en esta zona. Sin embargo, tras el endurecimiento de las políticas migratorias, el flujo ha disminuido notablemente.
“Desde que comenzó esta administración, los números han bajado considerablemente”, afirmó Kise. Aun así, el Valle del Río Grande sigue registrando la mayor cantidad de detenciones: 5,832 migrantes en lo que va del año fiscal, principalmente de México (2,970), Guatemala (879), Honduras (581) y El Salvador (276). Otros 1,126 pertenecen a distintas nacionalidades. De ellos, 4,761 son adultos solteros, 730 menores no acompañados y 341 integrantes de unidades familiares.
En todas las zonas fronterizas, las autoridades estadounidenses han detenido 27,879 migrantes durante el presente año fiscal, de los cuales 18,900 son mexicanos.

Aunque el flujo ha disminuido, aún se observan rastros de las rutas recientes, como pulseras de colores y objetos personales dejados en la ribera del río. Los traficantes, conocidos como “coyotes”, utilizan estas pulseras para identificar a quienes han pagado por el cruce.
“Hace dos o tres años aquí había muchísima gente, con brazaletes, ropa y comida por todas partes. Aun se usan las mismas tácticas, aunque con menos intensidad”, explicó Susana González, especialista de la Oficina de Asuntos Públicos de la CBP.
Los coyotes cobran entre 5,000 y 18,000 dólares por facilitar el cruce irregular, dependiendo del país de origen. Kise advirtió a quienes piensan intentar la travesía: “No crean lo que dicen los coyotes. Solo quieren su dinero y tratan a las personas como ganado. Si alguien no puede continuar, lo dejan atrás”.
Durante el recorrido, Listín Diario y otros medios observaron los distintos tramos del muro fronterizo construido en administraciones de Trump y gobiernos anteriores. La estructura actual mide aproximadamente 30 pies (9.1 metros) de altura, con placas metálicas reforzadas, mientras que los tramos previos eran más bajos y consistían en rejas, aunque también reforzados.