Aerolíneas de EE.UU. ajustan vuelos y alertan cancelaciones

La disminución en el suministro de combustible para aviones, relacionada con las tensiones en el estrecho de Ormuz, podría generar en las próximas semanas cancelaciones de vuelos internacionales y un aumento en los costos de viaje, afectando la temporada de verano, según reportó USA TODAY. Especialistas advierten que el problema surge por la caída en la oferta global de petróleo tras los recientes conflictos en Irán y las interrupciones en una de las principales rutas de exportación energética.

Datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos indican que la reducción del tráfico marítimo en esa zona ya ha limitado cerca del 20 % del suministro mundial de crudo. De prolongarse esta situación, el impacto sobre la aviación podría extenderse por más de un año, algo que no se veía desde las crisis energéticas de la década de 1970.

El sector aéreo se mantiene en alerta ante la posible escasez de combustible y el incremento sostenido de precios. En Europa, operadores aeroportuarios han advertido sobre un escenario de déficit estructural de combustible, lo que obligaría a modificar operaciones en plena temporada alta. Aunque aún no se reflejan aumentos generalizados en los boletos en Estados Unidos, algunas aerolíneas ya trasladan parte de los costos a los pasajeros, por ejemplo, con ajustes en tarifas adicionales.

Expertos del área energética y de aviación señalan que, si la crisis se prolonga, podrían registrarse más recortes en la frecuencia de vuelos y nuevos aumentos en precios. Algunas aerolíneas ya han comenzado a cancelar rutas, mientras otras evalúan reducir parte de sus operaciones si no mejora el acceso al combustible.

Para los viajeros, el panorama implica menos disponibilidad de asientos a nivel global y mayores probabilidades de interrupciones inesperadas. Proyecciones indican que la oferta podría disminuir entre un 30 % y un 40 % si el conflicto se extiende, lo que obligaría a los pasajeros a mantener flexibilidad en sus planes ante posibles cambios de itinerario.

Además, la incertidumbre energética ha llevado a aerolíneas y autoridades a analizar medidas para mitigar el impacto en la conectividad aérea. Sin embargo, expertos advierten que el comportamiento del sector podría ser distinto al de crisis anteriores, aumentando la incertidumbre para millones de viajeros en todo el mundo.