Adidas se disculpas con artesanos de Oaxaca por apropiación cultural en su modelo “Slip-On”

Adidas buscará colaborar con artesanos oaxaqueños para consensuar el uso de elementos culturales y ofrecer beneficios directos. La diseñadora Willy Chavarria, responsable del modelo, también ofreció disculpas.

La firma alemana Adidas ofreció disculpas públicas a artesanos de la comunidad indígena Villa Hidalgo Yalalag, en Oaxaca, tras lanzar un calzado inspirado en sus huaraches tradicionales. El modelo “Oaxaca Slip-On”, presentado a inicios de agosto, fue señalado como un caso de apropiación cultural y provocó reclamos desde la presidencia mexicana hasta los propios pobladores de la región.

Protestas y presión gubernamental

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La controversia escaló luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum respaldara la queja de los artesanos y pidiera explicaciones a la compañía. En respuesta, directivos de Adidas México viajaron a Villa Hidalgo Yalalag, donde reconocieron la influencia directa de los diseños tradicionales en su producto.

“Este calzado fue concebido tomando inspiración de un diseño originario propio de la tradición del pueblo de Yalalag. Entendemos que esta situación pudo causar malestar y por ello ofrecemos una disculpa pública”, expresó Karen González, directora legal de Adidas México, durante una ceremonia con autoridades y artesanos locales.

La empresa retiró el modelo de las plataformas de venta electrónica y se comprometió a evitar que este tipo de incidentes se repita.

Compromiso con la comunidad

Adidas anunció que buscará trabajar de la mano con los artesanos oaxaqueños, ofreciendo “guía y colaboración” para que el uso de elementos culturales sea consensuado y genere beneficios directos a las comunidades. La compañía aseguró que cualquier proyecto futuro deberá incluir acuerdos formales de reconocimiento y apoyo económico.

El modelo fue diseñado por el estadounidense de origen mexicano Willy Chavarria, quien también pidió disculpas. Los artesanos, que elaboran huaraches de cuero trenzado de manera manual y venden cada par en unos 20 dólares, denunciaron que su tradición estaba siendo replicada de forma industrial sin autorización.