El activista venezolano Javier Tarazona afirmó que los 1,675 días que pasó en prisión fueron “demasiado dolorosos para un ser humano”, tras ser excarcelado este domingo y ofrecer sus primeras declaraciones a la agencia AFP.
Tarazona, de 43 años, fue liberado del Helicoide, uno de los centros de detención más temidos del país, y llamó a un proceso de reconciliación nacional.
Señaló que su liberación se produce en medio de un cambio en el escenario político y diplomático tras la caída de Nicolás Maduro y el inicio de un proceso de acercamiento entre Venezuela y Estados Unidos.
El activista es una de las figuras de mayor perfil entre los más de mil presos políticos que han comenzado a ser liberados por el actual gobierno interino. De acuerdo con la organización Foro Penal, al menos 418 detenidos han sido excarcelados desde diciembre, mientras que aún permanecen privados de libertad más de 700 presos políticos.
Tarazona denunció haber sufrido torturas físicas y psicológicas durante su reclusión, y advirtió que cerrar centros emblemáticos como el Helicoide no resuelve el problema de fondo si no se transforman las prácticas de los cuerpos de seguridad y el sistema penitenciario.
También alertó sobre las condiciones carcelarias en el país, al indicar que miles de detenidos permanecen en centros policiales no aptos para reclusión, en condiciones precarias.
Tras su liberación, el activista expresó su intención de reencontrarse con su familia y retomar su labor como docente y defensor de derechos humanos. Aseguró que seguirá trabajando por los sectores más vulnerables y por la reconstrucción social del país.
Tarazona afirmó que, pese a la experiencia vivida, sale “más comprometido” con la defensa de la libertad, la justicia y el respeto a los derechos fundamentales en Venezuela.