
El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Manuel María Mercedes Medina, calificó como preocupante el cierre de la oficina de la DEA en el país, tras señalamientos vinculados a presuntos abusos en programas de visas.
El activista consideró que la situación impacta la imagen institucional y la cooperación internacional en materia de seguridad.
Mercedes Medina afirmó que el hecho constituye “una vergüenza para el país” y cuestionó las explicaciones ofrecidas por las autoridades.
Sostuvo que, pese a los pronunciamientos oficiales, persisten dudas sobre el alcance de los hechos denunciados.
Asimismo, señaló que un organismo con el nivel de credibilidad de la DEA desempeña un rol importante en la lucha contra el narcotráfico. En ese contexto, expresó que lo ocurrido “afecta la imagen y afecta el combate al narcotráfico en la República Dominicana”.
Finalmente, sostuvo que el cierre de una oficina internacional por alegados actos de corrupción coloca al país en una posición delicada ante la comunidad internacional. Reiteró su llamado a la transparencia y al fortalecimiento de los mecanismos de control institucional.