El número de víctimas mortales por el accidente ferroviario ocurrido el domingo en el sur de España se elevó este miércoles a 43, mientras la investigación se centra en determinar si una rotura de la vía provocó que los últimos vagones de un tren de la compañía Iryo descarrilaran e invadieran el carril contiguo, por el que pasó segundos después otro tren Alvia.
El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón, indicó que “lo que ahora parece más probable” es una rotura de carril o de soldadura. Aclaró, sin embargo, que “de momento no se puede adelantar nada”.
A la cifra de fallecidos se suman aún 45 personas desaparecidas. Ese mismo día se publicaron las primeras llamadas del maquinista del tren de Iryo al centro de control después del siniestro ocurrido en Córdoba, Andalucía.
La jornada también estuvo marcada por un nuevo accidente ferroviario. En la noche del martes, en Gélida, Cataluña, un tren de cercanías chocó contra un muro de contención que había caído a la vía debido a las fuertes lluvias.
El hecho dejó un fallecido —un maquinista en período de formación— y 37 heridos. El servicio de cercanías en Cataluña permanece suspendido hasta que se analice la infraestructura y se garantice que las vías están libres de obstáculos.
La sucesión de siniestros abrió un debate nacional sobre la seguridad ferroviaria. El sindicato de maquinistas Semaf convocó una huelga de tres días, del 9 al 11 de febrero, para exigir garantías en la seguridad y fiabilidad de la red, y calificó de “inadmisible” el deterioro del sistema.
Comisiones Obreras (CCOO) coincidió en que la seguridad de trabajadores y usuarios no puede seguir en la situación actual y advirtió que convocará paros si no se adoptan medidas.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, aseguró que su departamento dialogará con los maquinistas para evitar la huelga, al considerar que un parón “no contribuiría en nada”.
En el plano político, el Partido Popular (PP) elevó el tono contra el Gobierno tras el nuevo accidente en Cataluña y decisiones como la reducción temporal de velocidad en algunos tramos de larga distancia.
“El problema ya no es un episodio concreto ni dos, ni siquiera tres, es el miedo a un sistema insuficientemente mantenido por un Gobierno sin presupuestos y, lo más importante, sin capacidad de gestión”, afirmó el vicesecretario del PP, Juan Bravo.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, acordaron auspiciar juntos un homenaje de Estado a las víctimas el sábado 31 de enero en Huelva. Esa provincia es una de las más afectadas por la tragedia: al menos 23 de las 43 víctimas mortales residían allí.