El abogado Manuel Sierra consideró como correcta, aunque dolorosa, la decisión judicial que dispuso un auto de no ha lugar a favor de Jean Andrés Pumarol, acusado de perpetrar un violento ataque con arma blanca en el ensanche Naco, en el Distrito Nacional.
El caso, que ha generado gran consternación en la sociedad dominicana, dejó como víctima mortal a Yolanda Handal Abugabir, de 70 años, y varios heridos: Guillermo Pumarol (62), Francisco Texano (68), Teresa Fabián Heredia (62), Griselda Ozuna (48) y Victoria Heredia (36).
El tribunal determinó que Pumarol se encontraba bajo un cuadro psicótico al momento de los hechos, lo que, conforme a la normativa penal vigente, excluye la posibilidad de atribuirle responsabilidad penal.
Durante una intervención telefónica en el programa El Sol de la Mañana, Sierra explicó que este tipo de situaciones están contempladas desde hace más de un siglo en la legislación dominicana.
“El juez ha actuado de manera correcta. Es doloroso, pero son eventualidades que la ley ha previsto. Cuando una persona comete un hecho fuera de sus cabales, no procede la sanción penal”, afirmó.
El jurista enfatizó que el elemento clave es determinar si el imputado estaba en pleno uso de sus facultades al momento de cometer el hecho. En este caso, señaló, el historial médico y conductual de Pumarol permitió establecer que no lo estaba.
No obstante, Sierra cuestionó que en el país no existan suficientes instituciones especializadas para el seguimiento y tratamiento de personas con trastornos mentales en conflicto con la ley.
Indicó que, según la mejor doctrina jurídica, en lugar de un simple “no ha lugar”, estos casos deberían derivar en medidas de seguridad, como el internamiento en centros especializados.
“Aquí no hay institutos formalmente establecidos para este tipo de comportamiento humano, lo que evidencia una debilidad estructural del sistema”, sostuvo.
El abogado también arremetió contra la vicepresidenta de la República, Raquel Arbaje, quien cuestionó públicamente la decisión judicial.
Sierra calificó como “grosero” que una figura de su nivel emitiera críticas que, a su juicio, ponen en entredicho la independencia del sistema de justicia.
“Se despacha ligeramente cuestionando una decisión judicial, lo cual contribuye al desprestigio del sistema”, expresó, al tiempo que lamentó lo que considera una tendencia creciente de deslegitimación institucional.
Pese al impacto emocional del caso, Sierra reiteró que la decisión del tribunal se ajusta al principio de legalidad y al marco jurídico vigente.
“El juez actuó bien, aunque duela”, concluyó, insistiendo en que el desafío pendiente es fortalecer los mecanismos científicos, periciales y de salud mental dentro del sistema judicial dominicano.