
En su discurso de rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, el presidente Luis Abinader hizo énfasis en que su administración está comprometida con la lucha contra la corrupción, destacando que este es un pilar central de su gobierno.
“Para mí, como presidente de la República, esta lucha me toca en lo más personal. Porque sé, y lo sé con dolor e indignación, que cada acto de corrupción destruye la confianza, rompe esperanzas y le roba futuro a la gente honesta de este país”, aseguró Abinader.
El mandatario recalcó que "no hay intocables" en su gobierno, señalando que nadie está por encima de la ley. “No existen protegidos, no existen excusas. Cuando han surgido pruebas, incluso en instituciones tan sensibles como SeNaSa, la respuesta ha sido una sola: enviarlo al Ministerio Público para que investigue, actúe y se asuman las consecuencias”, afirmó, dejando claro que su gobierno actúa con total transparencia.
"Mientras yo sea Presidente de la República, no habrá escondites, no habrá silencios cómplices y no habrá poder que esté por encima de la ley. " dijo con entusiasmo el mandatario.
Abinader también destacó las reformas implementadas para mejorar el sistema de justicia, asegurando que la reforma al Código Penal y al Código Procesal Penal ha sido fundamental para fortalecer la capacidad del Estado de enfrentar delitos complejos y garantizar justicia sin impunidad. Aseguró que este es un paso necesario para construir un Estado que no tolere la impunidad.
En su discurso, Abinader señaló que la creación del Ministerio de Justicia también fue una medida para ordenar el sistema judicial y garantizar la independencia del Ministerio Público, que ahora puede centrarse plenamente en la persecución del delito.
"La justicia no puede ser un instrumento del poder político, la justicia debe ser un límite del poder", expresó el presidente, reafirmando su compromiso con el Estado de Derecho.
El presidente subrayó que un Estado honesto no es una opción, sino una obligación moral. Aseguró que la transparencia en el manejo de los recursos públicos es esencial para garantizar que estos lleguen a donde deben llegar: a la gente.
"La lucha contra la corrupción no es solo una declaración, es la columna vertebral de este gobierno", afirmó Abinader, dejando claro que, durante su mandato, todos los actos de corrupción serán perseguidos sin tregua ni excepciones.
Este enfoque, según Abinader, no solo es vital para el desarrollo económico del país, sino que es la base para fortalecer la confianza ciudadana y garantizar el bienestar de todos los dominicanos.